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Cómo podemos reducir los gastos de nuestra comunidad de vecinos

En este artículo podréis encontrar algunos consejos prácticos para incentivar el ahorro energético en vuestra comunidad de vecinos.

11 de noviembre de 2015
Cómo podemos reducir los gastos de nuestra comunidad de vecinos

Es probable que hayáis acudido a alguna junta de vecinos en la que los elevados gastos de la comunidad hayan sido motivo de conflicto o disputa. Sin duda alguna, se trata de situaciones incómodas que se pueden evitar si se pone en marcha un plan de ahorro que no solo evitará discusiones entre vecinos, también permitirá a la comunidad disponer de un mayor poder adquisitivo para mejorar la calidad de vida y los servicios de los que disfrutan las personas que habitan en un determinado inmueble.

En el artículo de hoy queremos daros una serie de consejos prácticos que permitirán reducir la factura de gasto de vuestra comunidad de vecinos. Pero antes de eso, nos gustaría comentar que de poco pueden servir estos consejos de ahorro sin un cambio en los hábitos de comportamiento de los propios vecinos. Por ejemplo, una buena práctica en este sentido es la utilización del ascensor, únicamente cuando sea necesario, algo que además, repercute de manera muy positiva en nuestra salud. Por otro lado, el disponer de un administrador de fincas capaz de llevar a cabo una buena gestión de la comunidad es un punto a nuestro favor cuando hablamos de ahorro. Y es que un buen administrador de fincas debe estar al día de las ofertas o descuentos a la hora de contratar y mantener servicios como la luz o el gas. Por último, debemos aprovechar los beneficios que la tecnología nos ofrece para poner el ahorro a nuestro servicio. ¡Vamos a ello!

CONSEJOS PARA AHORRAR EN NUESTRA COMUNIDAD DE VECINOS

1. Consumo de agua: una partida importante del gasto de una comunidad es el consumo de agua, especialmente cuando existen zonas comunes como jardines, piscina, etc. Por esta razón, con el fin de ahorrar es importante poner en marcha medidas como las siguientes:

– Si nuestra comunidad dispone de zonas ajardinadas debemos apostar por plantar vegetación autóctona que no necesite mucho riego. En caso de necesitarlo, es preferible optar por sistemas de riego por goteo o que aprovechen el agua de la lluvia. Igualmente, la utilización de sistemas de programación horaria del riego puede ayudarnos a ahorrar grandes cantidades de agua. Por último, es muy interesante emplear programadores que permitan que la depuradora de agua funcione durante un determinado periodo de tiempo, algo que también nos ayudará a fomentar el ahorro en nuestra comunidad.

– Por lo que se refiere al ahorro en el consumo de agua caliente, además de controlar su uso por parte de los vecinos es importante adoptar medidas como la correcta protección y aislamiento de las tuberías, revisar su mantenimiento y cuidado para evitar la pérdida de calor y apostar por la energía solar térmica para el calentamiento de agua. Esta última medida es obligatoria en algunos edificios y muchas administraciones otorgan subvenciones para la instalación de este tipo de energía.

– Por último, es importante que la comunidad haga un listado detallado de aquellas zonas comunes que necesiten abastecimiento de agua. Un ejemplo muy claro lo encontramos en la piscina con la que cuentan muchos residenciales. En este sentido, es recomendable colocar una cubierta que evite la pérdida de agua por evaporación, especialmente durante los meses más calurosos del año. Detectar fugas y repararlas inmediatamente, instalar depósitos que permitan reutilizar el agua de la lluvia y no vaciar la piscina durante los meses de otoño e invierno son otras medidas que permitirán un ahorro considerable de agua al año.

2. Consumo de luz: en el ámbito de la iluminación también se puede y se deben poner en marcha una serie de medidas que contribuyan al ahorro. Por ejemplo, una de las prácticas más recomendables es tratar de utilizar en toda la comunidad bombillas LED o de bajo consumo en lugar de las incandescentes. También, en la medida que sea posible, se deben aprovechar todas las fuentes de luz natural. Otras medidas más concentras para ahorrar luz son:

– Instalar sistemas de temporización que permitan el apagado de luces en zonas de paso como los portales, escaleras, vestíbulos, garaje, etc. De esta manera evitaremos que algunas luces permanezcan encendidas durante largos periodos de tiempo por descuidos o despistes.

– De cara a la iluminación exterior, es interesante disponer de sistemas de programación que permitan el encendido y el apagado de las luces según la iluminación ambiente.

– Instalar sensores de presencia que una vez detectan movimiento, hagan que las luces de una determinada zona se enciendan, a esto último también se le conoce como iluminación sectorizada.

Por último y como media muy importante, cuando hablamos de ahorro en el suministro de luz y electricidad es conveniente unificar proveedoresrevisar la potencia contratada y como hemos comentado al inicio del artículo, estar al día de todas las ofertas de las que nuestra comunidad se pueda aprovechar.

3. Ascensor: relacionado con el consumo de electricidad nos encontramos con el ascensor, el cual hemos preferido tratarlo como un apartado más por el papel tan importante que tiene en una comunidad de vecinos. Papel importante no solo por su funcionalidad, también por el gasto de electricidad y mantenimiento que tiene. Para ahorrar en este aspecto es interesante en primer lugar, sustituir los ascensores más viejos por otros de tecnología más avanzada que incorporan, por ejemplo, osciladores de frecuencia que permiten inicios y paradas suaves y sistemas de llamada inteligente. Somos conscientes del gasto que esto puede suponer, pero quizás, a la larga merezca la pena, especialmente para aquellas comunidades con ascensores de mucha antigüedad. En cuanto a la iluminación de la cabina del ascensor, es preferible contar con un sistema que permita el apagado de luces cuando no está en marcha.

Por último, las revisiones periódicas y su utilización responsable por parte de los vecinos son las claves para promover el ahorro a la hora de utilizar el ascensor.

4. Rehabilitación energética o térmica de las fachadas: una de las medidas que pueden incentivar un mayor ahorro en una comunidad de vecinos es la rehabilitación de la fachada, y es que gran parte del calor que se produce en un edificio se escapa por la fachada. Existen varios sistemas de rehabilitación energética de fachadas. Uno de ellos es el sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior) que consiste en la instalación de paneles o planchas aislantes por el exterior del inmueble. Otro sistema muy empleado son las fachadas ventiladas, mecanismo que consiste en añadir un cerramiento al edificio dejando una separación con la fachada original. Se crea así una cámara de aire que permite acumular el calor, impidiendo que este salga al exterior. El Sistema de Aislamiento Térmico por el Interior es otro procedimiento de rehabilitación energética que permite instalar el aislante térmico por el interior del edificio, posteriormente se reviste con el material adecuado. La rehabilitación energética de fachadas o edificios supone un coste elevado pero que se recomienda siempre y cuando se disponga del presupuesto necesario.

Esperamos que estos consejos os puedan ayudar a la hora de incentivar el ahorro en vuestra comunidad de vecinos, aunque como hemos comentado de forma reiterada a lo largo del artículo, es fundamental contar con la colaboración de los propios vecinos. Son ellos, a través de buenos hábitos de consumo en sus propios hogares, el eje principal para promover el ahorro y una buena convivencia en una comunidad de vecinos, especialmente cuando muchos de estos suministros están centralizados en la propia comunidad.

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