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Edificios sostenibles: ventajas para propietarios e inquilinos

Analizamos las ventajas y beneficios que tienen los edificios sostenibles tanto para sus propietarios como para sus inquilinos.

01 de diciembre de 2016

En numerosas ocasiones hemos hablado sobre la sostenibilidad y su impacto en el sector inmobiliario. Hicimos referencia a los mitos en torno a este tipo de construcciones y también, hablamos de cómo influyen las construcciones sostenibles en la productividad de quienes trabajan en ellas. Hoy en concreto profundizaremos en las ventajas de arrendar un edificio sostenible tanto para propietarios como inquilinos.

PROPIETARIOS: VENTAJAS DE POSEER UN EDIFICIO SOSTENIBLE

1. Valor de mercado en alza: con el paso del tiempo y las consecuencias del cambio climático visibles en nuestro día a día cada vez son más las personas comprometidas con el medio ambiente. De ahí, que las construcciones sostenibles tengan una mayor demanda. Además, este tipo de construcciones son de gran calidad e implican menos gastos de mantenimiento. Para los propietarios de un edificio sostenible, pensado para acoger oficinas o establecimientos comerciales explotado en alquiler, todo esto supone obtener mejores tasas de ocupación.

2. Mayores ingresos: no solo por disponer de tasas de ocupación elevadas, también porque los edificios sostenibles tienen rentas de alquiler más elevadas. Un aumento en la renta de alquiler que para los inquilinos de estos edificios se compensa con menores costes energéticos y mayores niveles de productividad como veremos más adelante. También, en el caso de proceder a la venta de este tipo de inmuebles, el precio será más elevado.

3. Menores costes: en nuestro artículo Ha llegado la hora de las oficinas sostenibles hicimos referencia a los costes que supone la construcción de un edificio sostenible. Unos costes que no son tan elevados como se cree, entre otras razones porque de un tiempo a esta parte, la construcción de edificios sostenibles tiende a generalizarse y se cuenta con el conocimiento necesario para desarrollar proyectos inmobiliarios ecológicos de manera rentable. En cualquier caso, la inversión realizada en la construcción de un edificio sostenible siempre se amortizará en el medio plazo debido al ahorro en el consumo y gasto de energía del inmueble. No solo los propietarios notarán el descenso en el gasto de mantenimiento del inmueble, los inquilinos que asumen gastos de energía y agua también notarán el descenso en el importe de las facturas.

INQUILINOS: VENTAJAS DE ALQUILAR UN EDIFICIO SOSTENIBLE

1. Mejora de la imagen de marca: ubicar un negocio en un inmueble sostenible y respetuoso con el medio ambiente puede repercutir de manera muy positiva en la imagen de marca. Y es que, en la actualidad, la sostenibilidad como valor va en aumento y no solo implica beneficios en el ámbito económico. Ser respetuoso con el entorno, reducir el consumo energético o contribuir a causas sociales mediante una buena política de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) contribuye a mejorar la imagen de marca de una compañía y por lo tanto, aumentar la fidelidad de clientes y empleados.

2. Aumento de los niveles de productividad y por lo tanto, mayores ingresos: trabajar en un edificio sostenible aumenta la productividad de los trabajadores. Y es que el trabajar en un ambiente con un buen sistema de aclimatación, con equipos renovados y respetuosos con el entorno, sin apenas contacto con productos químicos, con abundante luz natural y vistas a la naturaleza reduce los niveles de estrés y frustración. Al mismo tiempo que mejora los niveles de satisfacción, autoestima y mejora capacidades como la paciencia. Además, este tipo de inmuebles reducen el porcentaje de absentismo laboral.

ALQUILAR UN EDIFICIO SOSTENIBLE

Cerrar un contrato de arrendamiento de un edificio ecológico no es tarea sencilla. Tanto el propietario como el inquilino deben asumir determinados compromisos de colaboración para obtener beneficios mutuos. Según nuestro estudio Green Leasing: Energy and Sustainability Services una buena relación entre propietarios e inquilinos de un edificio sostenible y un buen uso de este debe obedecer a la puesta en marcha de una serie de buenas prácticas.

Entre esas buenas prácticas destacan la necesidad de crear un comité de gestión del edificio que represente los intereses tanto de los propietarios como de los inquilinos. Este comité se reunirá de forma periódica y discutirá el rendimiento energético del inmueble. En ese mismo comité, se pueden plantear medidas para mejorar el rendimiento del inmueble. También se puede discutir la inclusión en el contrato de incentivos financieros para ambas partes si se cumplen los estándares de eficiencia energética del inmueble.

Además de todo esto, poner en marcha una política de transparencia y control de datos de uso de la energía del edificio por separado para el inquilino y el propietario es una buena práctica para detectar desviaciones en el consumo de energía y, lo más importante, plantear soluciones que ayuden a resolverlas.

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