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El hotel del futuro

¿Sientes curiosidad por como serán tus estancias de hotel en los próximo años? JLL te enseña hoy el hotel del futuro ¡no te lo pierdas!

10 de marzo de 2016

Hay ciertas industrias que son más dinámicas que otras y se transforman rápidamente. En el caso del sector de la hostelería, muchas veces se transmite una sensación de estancamiento, y concretamente, en lo referente a la tecnología, puede parecer que ésta no le afecta.

Pero nada más lejos de lo contrario, de hecho, en la reciente Feria Fitur 2016 se pudo comprobar de primera mano, lo que nos dio la oportunidad de echar un vistazo a cómo será el hotel del futuro.

La clave está en el baño

“El jacuzzi con música y olores personalizados es lo que más le gustó a la Reina Leticia, cuando hizo su recorrido por el stand del hotel del futuro de Fitur”

Álvaro Carrillo de Albornoz, director general del Instituto Tecnológico Hotelero

Aunque pueda parecer extraño, las previsiones de los expertos apuntan a que en un futuro próximo los baños ganarán importancia en las habitaciones de hotel, llegando a crecer en dimensión un 50% o más.

A pesar de que a primera vista pueda parecer una medida reservada a hoteles de primera línea, las previsiones apuntan a que será una medida a implementar en los hoteles de todos los niveles. Además su estilo será más parecido al de un spa.

Por otro lado, las habitaciones tenderán a ser más pequeñas con una decoración minimalista. Según los estudios, la mayoría de los visitantes raramente deshacen las maletas durante su estancia, por lo que los nuevos hoteles carecerán casi por completo de armarios, centrándose en estanterías y áreas abiertas para vestirse, quitándole también importancia a las tradicionales mesas de despacho, e intentando transmitir la sensación de habitaciones más espaciosas.

Alta Tecnología

Los hoteles del futuro basarán gran parte de sus mejoras en las nuevas tecnologías. Desde pantallas táctiles, impresoras 3D a servicios hipertecnológicos, las posibilidades son infinitas, y por muy ciencia ficción que pueda parecer, parte de ellas ya están siendo implementadas.

Más que enfocarse en la distribución de nuevos dispositivos, el hotel del futuro se centrará en dar accesibilidad a toda una gama de servicios a través de los dispositivos personales de los huéspedes. Éste es el caso de los hoteles Marriot y su acuerdo con Netflix, o de los hoteles Personality Hotels o Star Wood, en los que ya se puede usar el smartphone como llave de la habitación.

Estas medidas ofrecerán un control absoluto de la habitación de forma remota pudiendo adaptar el aroma, la inclinación de la cama, temperatura, y un largo etcétera, sin ni siquiera estar presente. Por otro lado las impresoras 3D permitirán la creación de objetos y gadgets originales adaptados a cada uno de los clientes ofreciendo una experiencia mejorada y extrasensorial.

Otras de las muchas adaptaciones a las nuevas tecnologías ya implementadas incluyen: espejos digitales en los que poder ver titulares o informes del tiempo, robots mayordomos (presentes en los hoteles Aloft de Silicon Valley y Cupertino), portaequipajes robots (en Yobot de Nueva York), el lector de huellas dactilares (hotel Alma en Barcelona) o el escáner de retina (del hotel Nine Zero Hotel de Boston).

Marketing Digital

Todas estas implicaciones tecnológicas no sólo beneficiarán a los huéspedes, sino que también facilitarán y proporcionarán una serie de datos importantísimos a los hoteles y que era imposible de conocer hasta el momento.

Usando estas implementaciones digitales será posible recabar información individualizada sobre los hábitos de comportamiento de cada huésped y de todas sus actividades a lo largo de la estancia, de forma que el hotel pueda ofrecer una experiencia adaptada a todos sus gustos.

Por otro lado, la importancia de las redes sociales en el mundo de la hostelería es cada vez más obvio. El tiempo en que tener presencia en las distintas redes era suficiente acabó, ahora la necesidad va más allá, plantea el dilema de cómo verse bien en las redes sociales.

Hoy en día,los huéspedes comparten información de su estancia en tiempo real, por lo que “el factor wow” es imprescindible. Aunque piscinas de ensueño en azoteas y lujosos salones sigan siendo apuestas seguras, el hotel del futuro tendrá que adelantarse al comportamiento de sus clientes y pensar por adelantado como cada una de sus estancias va a ser retratada en las redes.

Así, hoteles como el 1888 Hotel de Sidney ya incluye “espacios selfie” para sus huéspedes, o el hotel de Mallorca de la cadena Meliá que ofrece la primera “Twitter Experience”.

Naturaleza, Local, Salud y Limpieza

Las últimas características del hotel del futuro se alejan de las tecnologías y se centran en decoración. Así, las previsiones apuntan a que los hoteles serán en su mayoría blancos con pocas notas de color para recalcar la limpieza del lugar (una de las principales preocupaciones de los clientes).

Por otro lado se hará énfasis en lo regional (arte, comida y marcas) de forma que el hotel y la estancia se empapen de los alrededores y ofrezca una experiencia única, lejos de las grandes cadenas de hoteles automatizadas.

El fitness será otro de los puntos clave, con complejos dentro del hotel, incluso en las propias habitaciones, que hagan hincapié en programas de bienestar físico, mental, dietética, meditación, etc. De hecho algunos centros de fitness están embarcándose en el mundo de la hostelería, como es el caso de Equinox.

Por último, otras de las tendencias a incluir en el hotel del futuro serán: elementos naturales y diseño biofílico, zonas comunes como espacios donde socializar basados en la tecnología, y la mejora de las camas (iniciativa que viene desde 1999 con la cama de 10 capas Heavenly bed del Westin, en la que invirtió más de 30 millones de dólares).

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