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Ciudades inteligentes y más eficientes gracias a la tecnología

¿Serán las ciudades lugares más agradables para vivir? La tecnología tiene la respuesta para conseguir ciudades inteligentes, eficientes y sostenibles.

19 de noviembre de 2015
Ciudades inteligentes y más eficientes gracias a la tecnología

Según estimaciones de la ONU, en el año 2050 dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades. Todo un reto a nivel medioambiental, sociológico y económico si tenemos en cuenta que en la actualidad, los núcleos urbanos consumen un 75% de la energía mundial y producen un 85% de los gases que dan lugar al cambio climático.

Teniendo en cuenta estos datos: ¿es posible que los núcleos urbanos sigan creciendo sin comprometer la sostenibilidad del planeta? ¿Serán las ciudades lugares agradables para vivir? A muchos expertos se les plantean estos y otros muchos interrogantes en relación al futuro de las grandes ciudades. La respuesta a estas preguntas es para muchos afirmativa y la solución parece estar en el empleo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Estas tecnologías permiten crear lo que se conoce como ciudades inteligentes o smart cities. Aunque no solo la tecnología es la clave en la creación de ciudades inteligentes, también es necesario el compromiso de las instituciones públicas, las empresas privadas y de los propios ciudadanos.

En el artículo de hoy profundizaremos en el concepto de ciudad inteligente y en el papel que desempeña la tecnología en este tema tan actual.

¿QUÉ SON LAS CIUDADES INTELIGENTES?

Las ciudades inteligentes o smart cities son aquellas que deciden apostar por un desarrollo eficiente, sostenible y habitable del propio núcleo urbano. Gracias a las TICs, los organismos públicos y las empresas privadas promueven la creación de programas que permiten un mejor control y gestión de los sistemas de agua, gas, electricidad, transporte, edificios, hospitales, etc., que deben abastecer una ciudad. Hasta ahora, todos estos servicios se gestionaban de manera independiente unos de otros, las ciudades inteligentes buscan todo lo contrario, una gestión integral con el fin de buscar sinergias que optimicen el rendimiento de estos sistemas e incrementen su valor al mismo tiempo que se favorece el ahorro y el cuidado del medio ambiente.

¿EN QUÉ ÁMBITOS SE ESTÁ EMPLEANDO LA TECNOLOGÍA A LA HORA DE CONSTRUIR CIUDADES INTELIGENTES?

Tal y como hemos comentado en la pregunta anterior, las conocidas TICs se pueden implementar en muchos de los ámbitos que día a día hacen que una ciudad funcione. Por ejemplo, en el ámbito de la sanidad, se está apostando cada vez más por la implementación de sistemas de telemedicina y telemonitorización que permiten tratar a pacientes y seguir su evolución mediante biosensores o dispositivos con biometría. Sin olvidarnos de la teleasistencia que permitirá una mayor independencia a personas con determinadas enfermedades, al mismo tiempo que, tienen la tranquilidad de recibir atención médica cuando lo necesiten.

Al margen de la sanidad, todos los servicios vinculados a la administración pública también pueden beneficiarse de las TICs mediante la creación de sistemas que permiten un intercambio de información mucho más fluido, entre los distintos organismos de la administración y también de esta con los ciudadanos. Ciudades como Nueva York (que gestiona más de un millón de llamadas al mes de sus ciudadanos), Berlín o Málaga han desarrollado procesos de integración de todos sus canales de comunicación (teléfonos, SMS, email y redes sociales) con el fin de agilizarla y favorecer al mismo tiempo la transparencia informativa de cara a la ciudadanía. La proliferación de canales de comunicación asequibles a los ciudadanos, como las redes sociales, también permite a la administración abordar cuestiones como leyes, impuestos, etc. Igualmente, no son pocas las iniciativas en desarrollo que mediante el diseño de apps móviles o páginas web permiten a los ciudadanos hacer propuestas y consultas a la administración o comunicar incidencias (caídas de árboles, problemas en las vías públicas, etc.). En relación a la administración y sus canales de información y comunicación, no podemos dejar de hablar del Open Data, un movimiento que defiende la circulación de información y datos de interés público sin ningún tipo de restricción. En este sentido, es interesante la iniciativa de Londres, la capital británica ha creado el London Development Database con toda la información de interés para los ciudadanos y empresas de la capital inglesa.

La seguridad de las ciudades también tiene mucho que agradecer a las TICs. Redes de videovigilancia con sensores de audio que permiten que las cámaras enfoquen hacia sonidos no habituales ya están dejando de ser una ilusión del futuro.

El medio ambiente tampoco se queda al margen de las nuevas tecnologías en las ciudades inteligentes. Gracias a las TICs es posible la instalación de sistemas que permiten automatizar y hacer más eficaz la recogida de residuosmedir los niveles de CO2 y plantear soluciones a problemas de contaminación o conocer el estado de las playas. También, se pueden implantar sistemas de riego que aprovechan el agua de la lluvia y favorecen así el ahorro de agua para el cuidados de jardines o parques, etc. Ciudades como San Cugat del Vallés (Barcelona), Lleida, Vitoria o Santander ya cuentan con algunas de estas medidas.

Por último, las TICs también han entrado en nuestros viviendas, los hogares españoles consumen un importante volumen de energía y electricidad lo que hace que el parque inmobiliario español tenga un gran potencial de ahorro energético. La instalación de placas solares y la utilización de aplicaciones de ahorro de energía conectados a nuestros dispositivos móviles son ya una realidad que nos ayudan a controlar nuestro gasto y consumo energético.

En las ciudades inteligentes también hay hueco para sistemas tecnológicos que permiten conocer el estado del tráfico en una ciudad y que plantean soluciones a posibles problemas de movilidad urbana.

¿QUÉ BENEFICIOS TIENEN LAS CIUDADES INTELIGENTES?

Además de todo el potencial de ahorro y respeto hacia el medio ambiente que promueven las ciudades inteligentes, estas tienen un margen de beneficio mucho más amplio que interesa conocer. Al promover un entorno más habitable, este tipo de ciudades promueven la captación de nuevos talentos y nuevos puestos de trabajo. Algo que en definitiva, genera riqueza y despierta el interés de inversores. Y es que hay una realidad que no podemos ignorar, las ciudades inteligentes invitan a la personas a querer vivir y trabajar en ellas también por su capacidad de inclusión social de todos sus habitantes y por sus beneficios de cara a nuestra propia salud al construir un entorno más favorecedor para nuestra bienestar.

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