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Cómo mejorar la iluminación de oficinas

Una buena iluminación de oficinas mejora el rendimiento de los trabajadores. Te damos los trucos para que la luz de tu oficina sea la más óptima.

05 de mayo de 2016
Cómo mejorar la iluminación de oficinas

Las consecuencias de una inadecuada iluminación de oficinas son muy negativas, provocando a los empleados desde dolores de cabeza hasta efectos psicológicos como el agotamiento. Sólo prueba a trabajar con una luz débil o mal localizada y verás que no es lo más recomendable.

Está comprobado que una buena iluminación mejorará notablemente la salud de los trabajadores. Pero no sólo eso, su rendimiento también crecerá. Ten en cuenta que la luz influye en las emociones y en la percepción de las cosas. Por eso, la iluminación correcta en el momento y espacio correctos ayudarán a mejorar el estado de ánimo, la concentración y la creatividad.

Además te gustará saber que una iluminación adecuada ayuda a ahorrar costes a las empresas, evitando el exceso de consumo energético y el consiguiente despilfarro.

¿Y cuáles son las claves para ello? Aunque dependerá de los medios y la disposición de tu oficina, te damos unas pistas que te ayudarán a conseguir la iluminación que mejor se adapta a tu espacio. Presta atención:

Colores para cada momento

Las luminarias blancas son ideales para los espacios de trabajo, ya que incrementan la concentración y productividad del colaborador. En cambio, luz naranja invita al relax por lo que puede ser usada en espacios de distensión. También puedes tener ambas si instalas luminarias reguladoras para adaptar la luz en función de cada momento.

La decoración también cuenta

Incluso la decoración es importante, sobre todo si hablamos de oficinas pequeñas. Uno de los ejemplos más útiles para decorar oficinas y mejorar la iluminación, tiene relación con el color de las paredes: un color adecuado adecuado nos ayudará a conseguir la luz que queremos, e incluso dará la sensación de estar un espacio más amplio.

Equilibrio entre natural y artificial

Debemos encontrar un equilibrio entre luz natural y luz artificial. Combina ambas en función de la distribución y de la arquitectura de tu espacio. Ya sabes, lo más importante es que la luz solar no incida directamente en los puestos de trabajo y ya sabes, como insisten en los cursos de Prevención de riesgos laborales, es recomendable que el ordenador y el trabajador se sitúen en paralelo a la luz natural.

Recuerda las salas de reuniones

La mejor forma de mantener una sala iluminada mientras usamos un proyector es instalar luces indirectas y débiles que se mantengan encendidas durante la proyección. De esta forma, la sala no estará en penumbra y evitaremos esa sensación incómoda de oscuridad cuando nos visiten clientes o colaboradores.

¡Tengo el poder!

Tener el poder siempre es motivo de satisfacción, y más cuando se trata de la luz que usamos. Por ello, que cada trabajador tenga el control de la iluminación de su propio puesto de trabajo, hará que cada persona pueda adaptar la luz a sus necesidades.

La luz del futuro

O quizá deberíamos decir del presente: la iluminación LED consume menos de la mitad que la luz fluorescente. Además son fáciles de instalar, lo que nos permite usarlas como un elemento más de la decoración, creando un ambiente más agradable.

La luz también es tu marca

Recuerda que la luz también puede ser un elemento identificativo de tu marca y tus valores. ¿Por qué no darle un toque corporativo?

Desde luego, cada espacio es un mundo y necesita una iluminación personalizada. La última recomendación es que contactes con profesionales de interiorismo para detectar qué tipo de iluminación es mejor para tu oficina.

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