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Coworking y el mercado inmobiliario

El coworking es una tendencia cada vez más popular que afecta a el mercado inmobiliario de oficinas. Descubre cómo en nuestro último post.

29 de marzo de 2016
Coworking y el mercado inmobiliario

Hace ya tiempo que la típica imagen de la oficina tradicional, con gente trajeada y cubículos aburridos ha pasado a la historia. Hay varios estudios que prueban la repercusión que el lugar de trabajo tiene sobre la productividad de los empleados.

A raíz de esto han nacido iniciativas tan conocidas ya como el denominado coworking, que ha tenido una repercusión directa sobre el mercado inmobiliario en lo referente a venta y alquiler de oficinas. En el artículo de hoy, abordaremos este tema.

COWORKING

Hoy en día la manera de trabajar ha variado muchísimo. El trabajo remoto es un hecho consumado tanto en startups o empresas de pequeño tamaño, como en empresas de grandes dimensiones.

Hoy, ir a la oficina es sólo una opción más entre otras muchas, como la de trabajar desde casa (ya sea desde “el sofá” o en pequeñas oficinas integradas en el hogar), trabajar desde espacios públicos como cafés, o la que mencionábamos anteriormente: el coworking.

Aunque hace ya tiempo que coworking dejó de ser una palabra desconocida, lo primero que hay que tener claro es qué es exactamente esta nueva moda.

Este término, especialmente popular entre emprendedores, freelance y pequeñas empresa, hace referencia a un espacio de trabajo compartido por diferentes trabajadores, con diferentes perfiles y provenientes de diferentes empresas.

Esta nueva práctica laboral, muy popular en Estados Unidos, ha sufrido un gran incremento también en los últimos tiempos en los países europeos, ofreciendo más que un café pero menos que una oficina formal.

TIPOS DE COWORKING

Hoy en día el coworking ha evolucionado muchísimo ofreciendo una gran variedad de opciones: desde espacios sofisticados, redes en las que es necesaria una suscripción, o espacios especializados por industria.

En la ciudad de Los Ángeles, por ejemplo, podemos encontrar una gran variedad de opciones tales como WeWork, Coloft o SohoHouse (en la que es necesaria la aprobación previa de un comité para poder formar parte).

Hay también ejemplos especialmente llamativos como el de Neuehouse, en el que se puede encontrar un ambiente abierto con cafés, salas de reuniones y espacios para poder aislarse si fuera necesario, potenciando así el efecto networking entre los diferentes co-trabajadores ayudando a la creatividad.

En contraposición tenemos RVCC, el cual está enfocado en ofrecer un espacio en el que poder aislarse, huir de la hiper-conectividad del mundo actual, para poder trabajar más eficientemente.

Otra tendencia bastante popular, es el alquiler de habitaciones en casas privadas emulando el sistema de la conocida Airbnb. Así, podemos encontrar empresas como Spaceshop o Urumi en Londres, y OfficeRiders en París.

Lo importante es, sean cuales sean las diferentes opciones, saber evaluar las ventajas y desventajas que las diversas opciones disponibles de coworking ofrecen.

OPORTUNIDADES DE NEGOCIO Y FUTURO

“Hemos apreciado un crecimiento masivo durante los últimos años respecto al número de espacios de coworking, esperando alcanzar el millón en 2018. Si crees en estas predicciones, los motivos para invertir en esta clase de negocio son indiscutibles” comenta Karen Williamson, directora asociada del equipo de Research de JLL EMEA.

El uso de espacios privados puede crear la falsa sensación de que las oportunidades de mercado para el coworking son muy limitadas o casi nulas. Nada más lejos de la realidad.

Muchas de las aperturas de nuevos espacios, vienen incentivadas por grandes empresas en busca de nuevos talentos y perfiles innovadores. Otro factor que también ha favorecido el despegue de la industria en torno a los espacios coworking, es el desarrollo de las tecnologías que permiten trabajar desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Aunque, esta proliferación también tiene su lado malo: pronto llegará el momento en que el mercado se sature y por lo tanto la diferenciación se convertirá en una condición imprescindible, como ocurre en tantos otros sectores comerciales.

Los diferentes clientes demandarán diferentes necesidades a las que los oferentes tendrán que adaptarse. En la actualidad ya hay propuestas que cuentan con diferentes tipos de suscripciones en función del perfil de empresa: startup o grandes compañías.

Los bares, tiendas y comercios que rodean los espacios dejarán de ser reclamo suficiente para ganar clientes, y se premiará el sentimiento de comunidad entre los diferentes usuarios de un mismo proveedor de espacios de coworking.

Si el espacio de trabajo propuesto no cuenta con un valor añadido por encima de lo que ofrece el trabajo desde casa o una oficina, el coworking habrá sido un fracaso.

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